17/07/2025
Más de 1.300 residuos, en su mayoría plásticos duros, cuerdas sintéticas, bolsas y fragmentos de espuma, fueron recolectados y caracterizados por un grupo de 16 estudiantes de Porvenir, en el marco del 2° Campamento Científico Almirantazgo: Exploradores de Tierra del Fuego. La actividad, realizada en la costa del fiordo Almirantazgo, permitió identificar residuos con evidencia de interacción con fauna marina, en una zona donde habita una colonia reproductiva de focas elefante del sur.
La experiencia fue organizada por el proyecto Anillo SEALS, liderado por la Universidad de Valparaíso y financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), en colaboración con la ONG WCS Chile y profesores del Liceo Bicentenario Hernando de Magallanes y la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins, ambos de Porvenir. Durante el campamento, estudiantes de entre 11 y 17 años convivieron con investigadores e investigadoras, recorrieron el entorno, participaron en salidas de observación, actividades de muestreo y talleres sobre cambio climático, biodiversidad y ciencia del océano austral.
Además de la recolección de residuos, los y las estudiantes aprendieron sobre los impactos del plástico en la vida marina, el rol ecológico de las focas elefante y las amenazas que enfrentan debido a la presencia de desechos humanos. En palabras de quienes participaron, la experiencia fue una oportunidad para conocer su territorio desde otra perspectiva, generar conciencia sobre su conservación y vivir el método científico en primera persona.
La ciencia vuelve al territorio
En junio de 2025, como cierre del proceso educativo, parte del equipo del proyecto SEALS regresó a Porvenir para presentar el video del campamento en la Biblioteca Pública del pueblo. Allí se realizó un conversatorio abierto con la comunidad, donde estudiantes y docentes compartieron su experiencia frente a apoderados, vecinos y medios locales.
El evento buscó poner en valor la voz de quienes participaron, reflexionar sobre la importancia de vincular la ciencia con la educación, y devolver al territorio una historia construida colectivamente. Una ciencia que no solo observa, sino que escucha y regresa.